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Mujer atándose las zapatillas en un banco de un parque al amanecer, con una botella de agua al lado

Prevención antes que precio: el seguro de salud se usa estando bien

Respuesta corta: un seguro de salud que solo se usa cuando algo duele es un seguro caro, cueste lo que cueste. La mitad de su valor está en lo que haces mientras estás bien: la revisión anual que detecta a tiempo, la limpieza dental que evita el empaste, la videoconsulta que resuelve una duda un domingo y el análisis genético que evita meses de ensayo y error con una medicación. En la oficina de Majadahonda vemos las dos formas de tener seguro cada semana: quien lo eligió por el precio y lo guarda en un cajón, y quien lo usa para adelantarse. Este artículo es para pasar del primer grupo al segundo y explica por qué la pregunta del precio conviene hacerla en segundo lugar.

Laura11 min

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En este artículo

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Cómo se usa un seguro de salud estando bien: siete situaciones reales

En la oficina Sanitas de Majadahonda vemos cada semana las dos formas de tener el mismo seguro: la de quien lo eligió por el precio y lo guarda en un cajón hasta que algo duele, y la de quien lo usa para adelantarse. Estas son las siete situaciones donde más se nota la diferencia. Los servicios digitales que se citan son los que Sanitas incluye con el seguro de salud a través de su app Mi Sanitas, dentro de Blua; las revisiones, pruebas y sesiones concretas dependen de la modalidad contratada, y esa parte la aclaramos siempre con la póliza delante.

Un año sin síntomas: la revisión que casi nadie pide

Imagina a un cliente sano de 42 años que contrató su seguro en enero. Llega diciembre, le llega la carta de renovación y su primera reacción es que el seguro es caro «porque no lo ha usado». Es la frase que más oímos en la oficina, y casi siempre la dice alguien que en doce meses no ha pisado una consulta. No es que el seguro fallara: es que nadie le contó para qué servía mientras estaba bien.

La otra forma de tener ese mismo seguro es pedir una revisión al año con el especialista de referencia según la edad y los antecedentes: ginecología, urología, dermatología o medicina interna. Casi todo lo que se detecta a tiempo se trata mejor, más rápido y con menos secuelas. Eso vale igual para una analítica que para una revisión de la piel o una citología. Además, con seguro privado la revisión no cuesta una mañana de espera: se pide la cita desde la app Mi Sanitas, se elige el centro y se va. Lo que hacemos nosotros es decirte qué revisiones entran en tu modalidad y si llevan copago, y enseñarte a pedir la cita en dos minutos el día del alta, para que la primera revisión no se quede en una buena intención.

Una duda médica un domingo por la tarde

Domingo, seis de la tarde, un niño con fiebre alta o un adulto con un dolor que no sabe si es serio. Quien no tiene costumbre de usar el seguro hace lo de siempre: espera al lunes, busca en internet y se asusta, o acaba en unas urgencias abarrotadas por algo que no lo era. Cada una de esas tres opciones tiene un coste: en tiempo, en angustia o en una tarde perdida.

Con el seguro de Sanitas hay una cuarta opción que cabe en el bolsillo. Desde la app se puede hacer una videoconsulta con cualquier especialidad, pasar una evaluación de síntomas guiada o hablar con las urgencias médicas 24 horas los 365 días del año por vídeo, teléfono o chat. Detrás hay más de 120 profesionales, según comunica Sanitas a sus asegurados. En unos minutos sabes si aquello puede esperar a mañana o hay que ir al hospital. Por eso el día del alta instalamos en la oficina la app con el cliente y recorremos juntos dónde está cada cosa: la primera vez que la necesites no debería ser la primera vez que la abres.

La boca: la revisión y la limpieza antes del dolor

El dentista es el ejemplo perfecto de la diferencia entre curar y prevenir. Quien va solo cuando duele suele llegar a un empaste grande, a una endodoncia o a algo peor, con el coste y el tiempo que eso supone. Y sin embargo la mayoría de esos problemas empiezan siendo una caries pequeña que una revisión periódica habría visto a tiempo.

El seguro de salud de Sanitas incluye de serie un dental básico que cubre la revisión y la limpieza (entre otros servicios) en las clínicas dentales propias de Sanitas. Hay más de doscientas en toda España y varias en el noroeste de Madrid: en Majadahonda, Las Rozas y Pozuelo. Para quien quiera más, Dental Milenium o Dental Premium se contratan como complemento. Nuestra parte es explicarte qué cubre exactamente el dental básico de tu póliza y sobre todo cuándo compensa ampliar y cuándo no: un cliente que solo va a hacerse dos limpiezas al año no necesita un complemento dental, y se lo decimos.

La medicación: acertar a la primera con Mi Farmagen

Cualquiera que haya tomado medicación de forma habitual conoce el recorrido: un fármaco que no hace efecto, otro que sienta mal, un tercero que sí funciona, y por el camino semanas o meses de ensayo y error. Sanitas recuerda que uno de cada veinte ingresos hospitalarios se debe a reacciones adversas a medicamentos, y buena parte de esa cifra tiene que ver con cómo metaboliza cada persona.

Mi Farmagen es el programa de farmacogenética de Sanitas: analiza 29 genes y cruza el resultado con más de 120 fármacos de uso habitual. Devuelve un informe que el paciente lleva a la consulta para que el médico elija el fármaco y la dosis con más probabilidades de funcionar en él. Se activa desde la app Mi Sanitas. En la promoción de fin de año, las nuevas altas de particulares y autónomos lo tienen de regalo. Quien previene lo activa el primer mes porque el informe sirve para siempre, aunque ese año no tome nada. Nosotros lo activamos contigo el día del alta y te explicamos qué esperar de él.

La cabeza también forma parte del seguro

La salud mental es la cobertura que más gente tiene y menos gente usa. Muchos clientes no la consideran parte del seguro y aguantan (el estrés del trabajo, un duelo, una época de ansiedad) hasta que el problema crece y la consulta llega tarde. Y es una pena, porque está ahí desde el primer día.

Quien usa el seguro para prevenir tiene dos herramientas. La primera es Cuida tu mente, dentro de Blua en la app, para el acompañamiento del día a día. La segunda es la cobertura de psicología de su modalidad (con sus sesiones y condiciones) para cuando hace falta un profesional. Las sesiones concretas dependen de cada póliza, así que en la oficina te las confirmamos con el condicionado delante: preferimos que cuentes solo con lo que tienes y que lo uses a que descubras la cobertura el día que ya no puedes más.

El cuerpo: moverse sin lesionarse

La fisioterapia suele entrar en la vida de la gente después de la lesión: el esguince del sábado, la espalda que se bloquea, el hombro del tenis. Es el uso reactivo, el que llega cuando ya duele.

El uso preventivo empieza antes. En la app, Fisio Digital ofrece ejercicios y pautas para el día a día. Con Monitoriza tu salud (que estrena versión según la carta de renovación de 2026) puedes seguir constantes y hábitos. Y cuando hace falta un fisioterapeuta de verdad, ahí está el del cuadro médico de Sanitas. Nosotros te explicamos cómo funcionan las sesiones de fisioterapia en tu póliza, si llevan copago y si tienen límite anual, porque es una de las coberturas donde más varían las modalidades.

Y solo al final, el precio

Todo lo anterior explica por qué en la oficina hacemos las preguntas en un orden concreto. Quien mira solo el precio abre un comparador, ordena de menor a mayor y elige el primero, sin fijarse en copagos, carencias ni cuadro médico. Seis meses después descubre que cada consulta cuesta un copago, que el hospital que quería no está o que la especialidad que necesita tiene carencia.

Quien previene lo hace al revés: primero qué va a usar de verdad (pediatría si hay niños, ginecología, especialistas sin espera, un hospital cerca de casa); después qué modalidad lo cubre mejor; y solo entonces el precio, con dos opciones delante para comparar con la misma base. Así trabajamos: dos propuestas con el motivo de cada una y la carencia o el copago que vas a notar en la primera. Y si Sanitas no encaja con lo que necesitas, te lo decimos, porque un cliente que contrata mal no vuelve.

Los servicios digitales citados (videoconsulta de todas las especialidades, evaluación de síntomas, urgencias 24 horas los 365 días por vídeo, teléfono y chat, Chequea tu salud, Cuida tu mente, Fisio Digital y Monitoriza tu salud) son los que Sanitas comunica a sus asegurados dentro de Blua, su salud digital, con el seguro de salud. Las revisiones, pruebas, sesiones y copagos concretos dependen de la modalidad contratada y figuran en el condicionado y en las condiciones particulares de cada póliza. Mi Farmagen: información publicada por Sanitas en sanitas.es. Las situaciones descritas son composiciones a partir de casos reales de la oficina, sin datos de ningún cliente. Sanitas es una marca registrada de Sanitas, S.A. de Seguros.

Dudas habituales

Respuestas directas, las mismas que damos en la oficina.

¿Elegir el seguro más barato es un error?

No necesariamente; el error es elegirlo solo por el precio. Un seguro barato con copagos altos sale caro a quien va a usarlo cada mes, y un seguro completo sale caro a quien no lo va a usar nunca. Por eso en la oficina hacemos las preguntas al revés: primero qué vas a usar (pediatría, ginecología, especialistas, hospitalización, dental), después qué modalidad lo cubre mejor y solo entonces el precio, con dos opciones delante para que compares con la misma base.

Si estoy sano, ¿para qué voy a ir al médico?

Para seguir estándolo. La mayoría de lo que se detecta a tiempo se trata mejor, más rápido y con menos secuelas. Eso vale tanto para una analítica como para una revisión de la piel o una citología. Además, con seguro privado la revisión no te cuesta una mañana de espera: pides la cita en la app y eliges el centro. Si tu modalidad lleva copago, cada consulta tiene un pequeño importe que figura en tus condiciones particulares; te lo decimos antes para que no te sorprenda.

¿Qué es la medicina anticipativa de la que habla Sanitas?

Es la forma en que Sanitas describe su modelo a sus asegurados: una medicina centrada en la prevención, la innovación y el seguimiento continuo, que combina la atención presencial con la digital. En la práctica se traduce en la app Mi Sanitas con Blua (videoconsulta, urgencias 24 horas, evaluación de síntomas, programas de salud), en programas como Mi Farmagen y en la red propia de hospitales y centros. Este artículo va de eso: de usar todo eso antes de que haga falta.

¿La app sustituye al médico?

No, lo acerca. La videoconsulta y la consulta digital resuelven dudas, seguimientos y recetas sin desplazarte. Las urgencias 24 horas por vídeo, teléfono o chat te dicen si lo que tienes puede esperar o no. Lo que requiere exploración, pruebas o cirugía sigue siendo presencial, en el cuadro médico y en los hospitales de Sanitas. La ventaja es que llegas a la consulta presencial con el problema ya orientado.

¿Qué revisiones me conviene pedir cada año?

Depende de tu edad, tu sexo y tus antecedentes. Eso lo decide tu médico, no tu agente de seguros. Lo que sí hacemos nosotros es decirte qué revisiones y pruebas entran en tu modalidad, cuáles llevan copago y cómo pedirlas. Una regla sencilla que funciona: una visita al año a tu especialista de referencia, una revisión dental y el informe de Mi Farmagen para llevarlo a la consulta si tomas medicación habitual.

¿Y los niños?

Son el caso donde la prevención se nota más: revisiones de pediatría, vacunación según calendario, vista y dental. Con niños, la pregunta del precio cambia de forma: lo que importa es tener pediatra sin espera y hospital cerca. Ahí Sanitas tiene en el noroeste de Madrid el Hospital Universitario La Zarzuela y los centros propios de Las Rozas y Boadilla. Si tenéis niños pequeños, dínoslo al pedir presupuesto: la modalidad adecuada no es la misma que para una pareja sin hijos.

Si no uso el seguro en todo el año, ¿lo estoy pagando para nada?

Si no lo usas, sí. Pero la solución no es quitarlo sino usarlo: la revisión anual, la limpieza dental, la videoconsulta para lo pequeño y el informe genético para la medicación ya son cuatro usos que no exigen estar enfermo. Quien hace eso llega a la renovación sabiendo lo que ha recibido y decide con datos. Quien no lo hace decide por el precio, que es justo lo que este artículo intenta evitar.

Fuentes oficiales

Desde nuestra oficina de Majadahonda atendemos también a: